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El Apóstol y el Obispo vistan el Distrito Norte

14.01.2018

Los días 13 y 14 de enero el Apóstol Camenzind y del Obispo Olmedo visitaron las comunidades de Arnedo, Bilbao y San Sebastián, acompañados por el Anciano de Distrito Pablo Morán.
 
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 La ciudad de Arnedo está situada en el valle medio del Cidacos, río afluente del Ebro y, en la comarca de La Rioja Baja. Con 14.597 habitantes es la tercera ciudad en población de La Rioja, de cuya capital, Logroño dista 48 km.

El sábado 13 de enero a las 19:00 horas, el Apóstol llevo a cabo un Servicio Divino en el cual los ministerios y los hermanos de la comunidad se sintieron resguardados y profundamente conmovidos por el impulso que el Apóstol acercó ese día.

Tomó la palabra bíblica que tanto arraigó en el corazón de los hermanos: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”(Mateo 18:20).

El Apóstol se expresaba así: En el capítulo 18 del versículo 15 al 22, Jesús explica cómo tratar a los que nos ofenden. Para evitar conflictos es importante seguir esta enseñanza del evangelio. Y cuando nos reunimos en el nombre de Jesús, tenemos la certeza y confianza de que Él está con nosotros: En la predica, en la oración y en la Santa Cena, por ello damos gracias a Jesús que nos liberó del yugo del pecado, nos decidimos a seguir su ejemplo, cumpliendo los mandamientos, el amor que ha sido derramado en nuestros corazones lo compartimos en nuestro entorno, y de esta forma también testimoniamos de lo que hemos visto y vivido.

Al día siguiente con gran alegría y júbilo, llegó la visita del Apóstol y del Obispo a la capital vizcaína. Todos recordaban que en el pasado mes de agosto ya sirviera en el Altar de gracia acompañando al Apóstol de Distrito Markus Fehlbaum en el que dejó restos de su enorme fuerza espiritual.

La comunidad de Bilbao, está arraigada desde los comienzos de los años 90 a la ciudad portuaria industrial del norte de España, está rodeada de verdes montañas. Es la capital de facto del País Vasco. A las 09:00 de la mañana en la comunidad de Bilbao gran parte de la juventud norteña recibió con un desayuno casero a todos los presentes, y a las 10:00 de la mañana comenzó el Servicio Divino, con el siguiente texto bíblico:

 1º Juan 3:8 segunda parte: “Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.” El Apóstol comenzó su servir, haciendo la siguiente pregunta: ¿Para qué vino Jesús sobre la Tierra? Vino para vencer el mal y deshacer las obras del diablo,  y ofreciendo su sacrificio dio al hombre la oportunidad de conseguir la comunión con Dios.

El maligno intenta poner la duda y la mentira en nuestros corazones, como lo hizo con Adán y Eva, cuando les dijo: ¿Con que Dios os ha dicho…? También incita a levantarse en contra de Dios, como Dios me ha hecho libre puedo hacer lo que me plazca, de esa forma nos desligamos de la ley de Dios. También intenta atemorizarnos y por consiguiente bloquearnos y para salir de estas situaciones buscar escusas, busca la división, envidia, discordia, odio entre los hombres, todo esto son las obras del diablo, que Jesús vino a deshacer a través de su amor por todos los hombres. Practiquemos la ley del amor a Dios y al prójimo y con ello quitaremos el poder del diablo en nuestro entorno.

Y a las 17:00 de la tarde con mucho calor pero con alegría, un coro de niños recibió la visita del Apóstol, del Obispo y del Anciano de Distrito en la comunidad de San Sebastián, situada en una ciudad turística en la montañosa región española del País Vasco. Es conocida por la playa de la Concha y la playa de Ondarreta, que destacan por su pintoresco paseo frente a la bahía y sus restaurantes de prestigio mundial dirigidos por chefs innovadores.

El Apóstol sirvió con el texto bíblico que dice así: “Yo soy el Señor Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.” (Isaías 48:17 parte).

Jesús enseñaba el evangelio por las ciudades y aldeas; El enseñó que la puerta de la Eternidad es angosta y hay que esforzarse para cruzarla. Él es el Redentor enviado por Dios para salvación del mundo. Por medio de su sacrificio, Cristo nos ha liberado del pecado. Nos da su Evangelio y nos convierte en una nueva criatura. Para alcanzar la salvación debemos seguir a Jesucristo y tomarlo como nuestro ejemplo. En su retorno, Él perfeccionará la obra que ha comenzado en nosotros. El seguimiento debe ser un elemento determinante de nuestra vida. Forma parte de Él, el luchar por la fe en las situaciones cotidianas, estar dispuesto a padecer con Cristo y, finalmente, mostrar paciencia y esperar el retorno de Cristo activamente. 

Como punto final, el coro de niños finalizó el Servicio Divino, y junto a las maestras de enseñanza prepararon un refrigerio y unas flores típicas donostiarras, para el recuerdo de la primera visita del Apóstol a San Sebastián. 

Fue una experiencia de fe admirable, vivir la alegría de compartir que tres bebés recibieron  el Espíritu Santo, y muy hermoso fue presenciar que todas las salas estaban llenas de fieles en Cristo; entre la visita a las tres comunidades asistieron un total 84 personas de los cuales 11 eran invitados y 5 de ellos vinieron por primera vez y quedaron empapados del cariño y calor de las pequeñas pero agraciadas comunidades. Hecho que enternecieron al Apóstol y al Obispo al ver que es un distrito joven y próspero en la viña del Señor. Todos los hermanos se despidieron con un abrazo fraternal y con el deseo de volverse a encontrar muy pronto.