Búsqueda de comunidades
y distritos

Nuevamente hay Servicios Divinos desde Barcelona

24.05.2020

Tras la fiesta del Día de Ascensión, este domingo 24 de mayo el Servicio Divino de palabra fue nuevamente transmitido por Internet desde la comunidad de Barcelona
 
/api/media/486958/process?crop=fixwidth&filetype=jpg&height=1500&token=e0d13f9523c857a570b6f32f80da34dd%3A1632619867%3A386860&width=1500
 

Desde el pasado jueves 21 de mayo, día de la Ascensión, ya se están celebrando nuevamente Servicios Divinos con aforo muy limitado desde la comunidad de Barcelona, gracias a ello se retransmiten por internet a los fieles en España, para que puedan seguir recibiendo Servicios Divinos de palabra sin Santa Cena.

El texto utilizado para la ocasión se encuentra en Marcos 1:10: «Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él». 

El pasaje que se da en el contexto del bautismo del Señor Jesús en manos de Juan el bautista y en el que Dios demostró que estaba junto a su hijo. El Señor Jesús fue el único hombre que recibió el Espíritu de manos del Padre.  A través del Espíritu Santo, Dios demostraba que Jesús era uno en la trinidad: era hijo, tenía en su interior el poder de Dios y era espíritu, afirmó el Pastor Sergio Rey, encargado de llevar adelante el Servicio Divino. Con el tiempo, la donación del Espíritu Santo, pasó a ser un obrar de los apóstoles.

Para poder recibir el Espíritu de Dios, hay un primer paso clave, que es el bautismo con agua. Así lo hizo el Señor. de esa forma, podemos quedar limpios del pecado original, nos es quitado ese peso, y el Espíritu Santo puede ser recibido en un templo espiritual puro. 

«Cuando subía del agua, vio abrirse los cielos», dice el texto. Para conocer cuál es nuestro camino en la tierra, debemos mirar hacia las alturas, explicó el Pastor Rey, de la misma forma en la que se guiaban antiguamente los navegantes, y como lo hicieron también los tres sabios de Oriente cuando emprendieron el camino para conocer a Jesucristo, utilizando la señal que había colocado Dios en el cielo.

Este tiempo marcado por las dificultades de la pandemia, dijo el siervo, nos tiene que hacer ver qué es lo importante, y la relevancia de estar unidos en el corazón. Deseamos ser realmente una herramienta en las manos del Padre y para ello, tenemos el don del Espíritu Santo, que nos debe llenar de virtudes y de cualidades. «El Espíritu Santo tiene que llenar nuestra alma. Esto lo podemos demostrar viviendo como el espíritu nos dice: llenos de poder, del amor y del ser de Cristo», dijo el Pastor. 

Así, queremos ser a imagen y semejanza de Jesucristo. Esto es, llenarnos con el ser espiritual que es Cristo. Él era humilde, lleno de misericordia, de amor y de poder divino. Cuidaba y protegía a los necesitados. Hacer esto «es difícil, pero no imposible», agregó el siervo. El ser llenos de amor, es lo que demostrará a las almas que nos rodean que realmente somos hijos de Dios. «Si no obramos conforme a lo que predicamos, todo se vuelve una farsa», entonces debemos preguntarnos qué es más importante, quedar bien delante de los hombres o quedar bien delante de Dios, dijo el Pastor Rey.

«Debemos tener clara nuestra meta, que no es de este mundo. Nuestro Padre no es de este mundo y su espíritu tampoco es de este mundo -expresó. Miremos a nuestro alrededor y en nuestro corazón para poder valorar cada cosa en su medida correcta. Activemos el Espíritu Santo para ser faros en la oscuridad de este mundo, para que las almas que busquen a Dios de corazón, lo puedan encontrar», concluyó.