«Porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención con él.’» (parte de Salmos 130:7). Este fue el texto bíblico que sirvió como base para el Servicio Divino, que giró en torno a la necesidad de la cercanía de Dios.
“Lo que ha hecho el salmista es muy sabio: hablar con Dios”. Él sabe que en Jehová hay perdón y se acerca a pedir ayuda, explicó el Apóstol Camenzind, quien alentó a la comunidad a seguir ese consejo, a vivir la cercanía de Dios en las situaciones difíciles.
También, a hablarle con honestidad. “Tenemos que confesarle nuestros pecados. Decirle: 'Me doy cuenta, no soy perfecto. Y quiero acércame otra vez a ti' ", siguió el ministerio. Dios, como nuestro padre, nos ama y quiere ayudarnos, aquí y en el más allá, agregó durante la prédica. “El padre nos acompaña. Él pone un puente hacia el otro lado, para nosotros y para los del más allá”, dijo el Apóstol.
Animó así a los presentes a no acostumbrarse al pecado y a preocuparse cada día por la propia fe. Para ello, contamos con la fuerza del Espíritu Santo, que nos ayuda a renunciar al pecado.
Siguiendo las palabras del texto bíblico, el Apóstol recordó que el Apóstol Mayor Mutschler habló recientemente sobre la alegría en el Señor, porque en Él encontramos redención.
En su colaboración durante la prédica, la Pastora de Ibiza recordó las diferentes situaciones en las que pueden encontrarse las almas en el más allá, tanto nuestros seres queridos como a quienes no conocimos. y recordó que el mensaje también va para todos ellos: “Dios te ama, sabe lo que te pasa. Él tiene la mano extendida. Quiere estar con nosotros, nosotros tenemos que dar el paso”, dijo.
Además de la intercesión por los difuntos, el Servicio Divino tuvo aún un punto especial, cuando la Pastora de Ibiza fue nombrada como Pastora Dirigente de esa comunidad.
El Servicio Divino de difuntos en otras comunidades
Las comunidades de España celebraron el Servicio Divino en ayuda a los difuntos bajo la palabra de 1 Pedro 4:6 «Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios».
El mensaje central de la prédica se enfocó en el anuncio del Evangelio y la gracia de Dios son universales, alcanzando tanto a los vivos como a las almas del más allá. Jesús, tras su crucifixion, llevó la salvación al reino de los muertos.
A través de las escrituras y las enseñanzas de Jesucristo, es decir, el amor al prójimo y los tres Sacramentos: el Santo Bautismo con Agua, el Santo Sellamiento y la Santa Cena, se ofrece la salvación a toda la humanidad.
En especial, en la comunidad de Málaga, en el Distrito Sur, se enfatizó que "el tiempo de gracia es ahora" y se exhortó a la comunidad a no postergar su fe ni su compromiso espiritual, transformando sus pensamientos y sentimientos hoy mismo para acercarse al amor de Cristo. Allí pudieron participar del Servicio Divino 55 fieles.
Por su parte, en el Distrito de Cataluña se vivió también un Servicio Divino especial, con la asistencia de más de 130 fieles entre las comunidad es de Barcelona (77), Igualada (23) y Tarragona (28).