A las 18.30 horas del viernes 10 de abril, la comunidad de Vitoria recibió con alegría la visita del Apóstol Rolf Camenzind, quien hizo su entrada a la sala secundado por el que fuera hasta hace poco Apóstol de Distrito, Jürg Zbinden, actualmente en descanso ministerial.
El texto bíblico elegido para la prédica fue la Primera Epístola de Juan 4:16 que dice: «Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él».
En primera instancia, el ministerio expresó su alegría de estar en Vitoria una vez más, recalcando la importancia del amor para todos los hijos de Dios. Cuando en una comunidad hay amor, se nota; los asistentes hacen comunidad, se ayudan los unos a los otros, tienen ganas de colaborar y hacen cosas por las obras de Dios.
Recordó su etapa como joven portador de ministerio al hacerse cargo de una comunidad lejana a su lugar de trabajo. Ahí entendió el significado de la voluntad de Dios y el amor hacia esa comunidad. Aunque no entendamos lo que pasa en nuestra vida y las cosas que Dios permite, debemos seguir adelante con amor.
En el marco del Servicio Divino hubo varios actos especiales. Un chico recibió el Santo Sellamiento; una Diaconisa recibió el cargo ministerial de Pastora y otra fiel de la comunidad recibió el cargo ministerial de Diaconisa.
El sábado 11 de abril a las 18:00 el Apóstol ofició en la comunidad riojana de Logroño, donde los nuevos ministerios pudieron entrenarse en su encargo colaborando en la predica.
A la mañana siguiente, el domingo 12 de abril, lo hizo en la capital vizcaína. El Servicio Divino se basó en un punto bíblico del Antiguo Testamento, en la a Primera carta de Reyes 19:7 la cual manifiesta: «Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta».
Este pasaje habla de un momento de profundo agotamiento y desesperación que experimenta el Profeta Elías tras haber huido de la ira de Jezabel. Dios no reprende a Elías, sino que envía un ángel para alimentarlo y fortalecerlo físicamente para un viaje de 40 días hacia el Monte Horeb. Esta experiencia de fe enseña sobre el agotamiento emocional de los líderes, la provisión de Dios en tiempos de crisis y la importancia de escuchar la voz de Dios en la quietud y en la oración.
Aquí también hubo un acto especial, con la donación del Santo Sellamiento a una fiel de la comunidad. También una de las Diaconisas recibió el cargo ministerial de Pastora. Los niños acompañaron estos momentos con un cántico.
Fue sin duda alguna un fin de semana de especial para las comunidades del Distrito Norte.