Velad

18.05.2026

Algunas preguntas, varios actos de bendición y muchas alegrías. El fin de semana del 16 y 17 de mayo, el Apóstol de Distrito Thomas Deubel visitó A Coruña, Galicia, para realizar un Seminario para los Dirigentes de Distrito de España y un Servicio Divino para las comunidades del Noroeste.

El Apóstol de Distrito comenzó el Servicio Divino haciendo alusión al himno de texto, Habla Señor a mi alma: “Dios quiere tocar nuestro corazón. Dios ha venido a servir y ahí El Espíritu Santo nos da conciencia de aquello que nos une”, dijo el ministerio. A continuación, llegó la primera pregunta.

¿Qué tenemos en común?

  • Tenemos el mismo enemigo. El diablo “no quiere que nos reunamos con Jesús y aveces lo tiene muy sencillo con nosotros”. 
  • Tenemos la misma meta: poder estar en comunión con Jesucristo, que Él vuelva y nos tome con Él. 
  • Tenemos también el mismo encargo: servir a Jesús, al prójimo y a la comunidad. 
  • Y “todos necesitamos la gracia de Dios, ninguno más que otro”, dijo el Apóstol. 

En seguida, unió esta reflexión a la palabra que el Apóstol Pablo escribe a los corintios: «Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos» (1 corintios 16:13), y que sirvió cómo texto para el Servicio Divino. Y surgió una nueva pregunta: ¿Por qué tenemos que velar? 

El Apóstol nombró algunos peligros:

  • Las preocupaciones. Tenemos que velar porque las preocupaciones no nos aten el corazón, explicó y dio un consejo: “Pongamos estas preocupaciones en la confianza hacia Dios. No dejarán de existir, pero se las hemos traspasado a Dios. Entonces, tenemos la libertad de poder tomar su palabra”. 
  • La indiferencia. También la falta de preocupaciones y de movimiento puede ser el enemigo.
  • Los pensamientos. “Mirémonos cada uno especialmente”, dijo el Apóstol.

Para poder vencer estos peligros, necesitamos estar firmes en la fe. ¿De dónde recibimos esta fuerza? Nos fortalecemos a través de la prédica, estando activos; y recibimos fuerzas de la gracia de Dios, dijo el ministerio.

Llamado a colaborar, el Apóstol Rolf Camenzind animó a las más de 100 personas reunidas, a decirse a si mismos: “Vela, mantente firme”. “Así puedo ayudar a los demás”, dijo. En tanto, el Obispo Víctor Alganza destacó que Dios siempre da lo necesario. “Él no se equivoca, no se queda corto”, y ante las preocupaciones, podemos poner por delante: soy un hijo de Dios, dijo.

Antes de pasar a los actos previstos para ese día, el Apóstol Deubel dio un último consejo sobre el que velar: “Tengamos cuidado sobre las pequeñas cosas”. 

 

Sellamiento, ordenaciones, encargos

“Dios es amor y ese amor toca a cada uno de vosotros”, dijo el Apóstol a los padres de los dos bebés y a una adulta que recibirían el don del Espíritu Santo. Ese fue el primero de varios actos previstos para ese día. 

El Apóstol de Distrito delegó al Anciano de Distrito Noroeste de su responsabilidad como dirigente de Asturias y dio el encargo al Pastor de la comunidad. A quien animó a preguntarse por qué necesita la comunidad y a detectar los dones.

También realizó dos ordenaciones para el distrito, que cuenta ahora con un nuevo Diácono y una Pastora. Dirigiéndose a ellos, los llamó a ser “débiles” para el tiempo actual. Es decir, a permanecer humildes, a fortalecer su fe y a servir.

Un momento especial se vivió además tras la Santa Cena para difuntos, cuando un dúo de voces femeninas entonó el cántico My Jesus is my dearest friend.

 

Seminario para Dirigentes

En el marco de las actividades para el fin de semana, el Apóstol de Distrito se reunió el sábado 16 junto a nueve Dirigentes y ayudantes de Distrito de las diferentes localidades de España.

También hubo tiempo para recorrer la ciudad y visitar lugares emblemáticos como la Torre de Hércules.