A mediados de mayo, nueve niños de la comunidad de Valencia vivieron una pijamada llena de momentos inolvidables.
Todo comenzó el viernes por la tarde, cuando una de las organizadoras se dispuso con mucho amor a preparar el lugar. Ya entrada la tarde-noche, más maestras se sumaron al grupo con entusiasmo para ultimar cada detalle antes de la gran llegada. En cuanto llegaron los niños, la emoción y la alegría se apoderaron del espacio, iniciando una tarde llena de divertidos juegos para compartir todos juntos.
Antes de pasar a la mesa, uno de los niños regaló una hermosa oración con la cual todos pudieron confirmar que la comunión ya estaba presente, donde el agradecimiento y la pureza del sentimiento infantil brilló con fuerza. Con el espíritu lleno de gratitud, llegó el momento de disfrutar de la cena con unos ricos perritos calientes.
Al terminar, tocó abrigarse bien para salir hacia los jardines del rio Turia a vivir una emocionante búsqueda del tesoro en la noche, donde los pequeños con sus linternas no solo encontraron su recompensa, sino que también lograron armar la frase: "No temas". Encontrado el tesoro fueron directo a la iglesia, que los esperaba lista para el momento del cine, palomitas y una divertida acampada.
Al otro día, un desayuno de lujo los recibió para empezar una mañana feliz, dando paso a uno de los momentos más lindos del fin de semana: todos en comunión colaboraron con alegría para dejar la comunidad limpia y ordenada. Se sintió un hermoso deseo generalizado de querer cooperar, no solo en la limpieza, sino en todo lo que significara ayudar al prójimo, coronando así un fin de semana bendecido, de profunda comunión y alegría.