Venga tu reino

12.07.2026

La comunidad de Madrid fue testigo de una bendición matrimonial el domingo 12 de julio. Un total de 102 personas, 15 de ellos invitados, pudieron participar del acto festivo.

El Servicio Divino tuvo como base parte de la palabra de Mateo 6:10: «Venga tu reino». El Pastor dirigente de la comunidad de Madrid empezó su prédica refiriéndose a cómo alcanzar el reino de Dios: «El reino de Dios no se ha consumado aún. Lo que queremos es seguir a Jesús, ser como él y aceptar al prójimo, tal y como es.» El ministerio continuó con un ejemplo: «Dios aceptó a Zaqueo con todos sus defectos.» Para nosotros, el publicano rico sirve de ejemplo: debemos convertirnos como lo hizo él.

Lo primero es santificar su nombre: «Cuando ores, no seas como los hipócritas, porque ellos aman orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de la calles, para ser alabados por los hombres, de cierto os digo que ya tienen su recompensa.»

Un reino perfecto

Aunque el reino de Dios ya debe empezar a manifestarse ahora, no será perfecto hasta que el Señor ha venido a buscar a los suyos. En Apocalipsis 21: 4 dice: «Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.»  Entonces su reino será perfecto.

Reina y rey

«Cuando él le mira a ella como su reina, y ella le mira a él como su rey, juntos “crearán” su propio reino». Con estas palabras, la Diaconisa conectó la palabra bíblica con la pareja, que estaba a punto de recibir la bendición sobre su matrimonio. Escuchar la palabra nos ayuda a dejar nuestras cargas. «Tenemos poco tiempo, ¡no lo desperdiciemos en conflictos!», concluyó la portadora de ministerio.

«Buscad primero el reino de Dios y su justicia y lo demás vendrá por añadidura.» Con estas palabras empezó el acto de bendición nupcial. Dirigiéndose a la pareja, el Pastor oficiante les regaló un texto especial: «Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas (Mateo 7: 12)»

El coro, vestido de fiesta para la ocasión, puso el punto final. Con risas y abrazos se felicitó a la pareja por la unión que Dios bendijo.