Un espacio seguro para hablar de lo que creemos
En el día a día de nuestras congregaciones, es habitual reunirnos para escuchar la palabra desde el altar, compartir cánticos y participar de la liturgia. Sin embargo, en muchas ocasiones nos retiramos a nuestros hogares con reflexiones profundas, preguntas e inquietudes sobre cómo aplicar esas enseñanzas en nuestra vida cotidiana. Es en esta necesidad de encuentro mutuo que nació en la comunidad de Barcelona el Grupo de Conversación.
El Grupo de Conversación es, ante todo, un espacio seguro, cálido y confidencial dentro de la comunidad. Su propósito no es dictar clases teológicas ni explicar de forma teórica los contenidos doctrinarios de la fe, sino ofrecer un entorno donde compartir con naturalidad la manera en que vivimos lo que creemos, tanto dentro como fuera de la iglesia.
Muchas veces tendemos a pensar que los desafíos, dudas o vivencias que experimentamos en nuestra caminata de fe son completamente individuales. Sin embargo, al sentarnos a conversar, nos damos cuenta de que las personas con las que compartimos el banco los domingos afrontan realidades muy similares. La fe también necesita “ser conversada”, y este espacio busca ser el catalizador para que la comunión se fortalezca a través de la escucha atenta y la empatía.
De una idea lejana al corazón de la congregación
Todo proyecto suele comenzar con una charla sencilla. La idea del Grupo de Conversación surgió a partir de un diálogo entre Dirigente de Comunidad y un integrante de la comunidad proveniente de los Países Bajos. En su congregación de origen, bajo el liderazgo de un equipo de trabajo encabezado por el Obispo, este tipo de grupos de debate se llevaban a cabo durante años con gran éxito para reflexionar sobre distintos aspectos de la fe.
Al ver el impacto positivo de esta iniciativa en el extranjero, surgió la inquietud natural: ¿por qué no introducir este concepto también en Barcelona? Tras casi un año de preparación y trabajo conjunto, la propuesta fue presentada al grupo de moderadores que acompañaría las sesiones.
Para dar inicio al proyecto, se seleccionó una pregunta disparadora con un profundo significado: ¿Existe la comunidad ideal? La elección no pudo ser más acertada. Este interrogante sirvió como puente para que hermanos y hermanas que apenas cruzaban un saludo formal se abrieran a compartir sus anhelos, sensaciones y visiones personales. El resultado inmediato fue profundamente reconfortante: la atmósfera que se creó fue de tanta cercanía que, al finalizar el primer encuentro, muchos participantes intercambiaron sus números de teléfono para seguir en contacto.
¿Cómo funciona el Grupo de Conversación?
Para garantizar que cada encuentro cumpla con su propósito de ser un entorno cercano y respetuoso, la metodología de trabajo se cuida en cada detalle:
- Elaboración del tema: cada propuesta temática se prepara cuidadosamente entre los organizadores. Antes de abrirse a la congregación, el tema se testea en una sesión previa con los moderadores, funcionando este como el primer "grupo de conversación piloto" donde se realizan los ajustes necesarios.
- Reuniones en grupos reducidos: una vez definidos los ejes del debate, se convoca a los miembros de la comunidad en grupos pequeños, de entre 5 y 10 personas. Este tamaño reducido es fundamental para que todos tengan tiempo de expresarse y nadie se sienta abrumado o apartado.
- Una conversación que continúa: tras el éxito de la primera ronda sobre la "comunidad ideal", el grupo se prepara para abordar su segundo tema principal, enfocado en profundizar sobre el lema anual: «No temas, ¡solo cree!».
Testimonios y vivencias de primera mano
Lo que realmente otorga vida y sentido al Grupo de Conversación son los sentimientos e impresiones expresados por quienes abrieron su corazón en cada mesa de diálogo. A continuación, compartimos las experiencias de moderadores y participantes:
La mirada de los moderadores
- Moderador:«Tener la oportunidad de moderar al grupo de conversación ha sido una experiencia muy enriquecedora. Cada grupo era diferente pero el respeto que estaba presente en la sala, el saber escuchar y la confidencialidad de las conversaciones crearon una atmósfera espiritual muy profunda.»
- Moderador:«Nuestra comunidad es muy heterogénea en muchos aspectos. Eso puede hacerla muy rica siempre y cuando podamos compartir nuestra historia y experiencias con otros hermanos. En los distintos grupos se notaba que estábamos todos con muchas ganas de escuchar al otro y contar de dónde venimos, por lo que fue un momento íntimo de mucho disfrute.
Como resultado y siendo moderadora, cada uno compartió conmigo sus impresiones y muchos de ellos ya tenían ganas del próximo encuentro, eso da unbuen impulso a seguir trabajando en esta tarea de conocernos y estar más unidos como comunidad.»
La voz de los participantes
- «Mi experiencia fue buena!!! Ha sido enriquecedor escuchar a nuestros hermanos y sus comienzos en la obra. Sentí, sobre todo en aquellos que conocieron la obra de grandes, que encontraron su “Comunidad Ideal” y me sentí parte de esa comunidad!!!»
- «Fue bueno y agradable,conocer a los hermanos presentes que manifestaban, como todos, cómo habían conocido la obra. El tiempo se consumió más en este desarrollo que en el que motivaba el encuentro, pero fue una buena experiencia»
- «Al principio, yo solo queria ir a escuchar pero era un clima tan agradable y cordial y terminé participando activamente. Fue una experiencia hermosa y me dejó muchos temas para reflexionar. Me encantó»
- «Me pareció muy interesante el poder dialogar y conocernos un poco mejor entre miembros de la comunidad y ministerios en la fe. Un bonito trabajo y ojalá podamos conseguir y preservar la unidad. La paz y la comunión entre creyentes.»
- «Mi experiencia en el grupo de conversacion fue muy positiva creo que se pueden hacer grandes cosas. Y son momentos para podernos conocer mejor y profundizar en nuestra fe.»
- «Mi experiencia fue gratificante, compartir con otros hermanos como llegaron a la fe, qué les movió, qué experiencias y por qué seguimos en este caminar, lo recomiendo. Ayuda a crecer y aprender.»
- «El grupo de conversación pudimos vivir una bonita experiencia en la cual todos los presentes hablaron de cómo conocieron la fe y que ministerio en particular a cada uno había dejado una huella especial. Fue muy especial saber cómo aquellos con los que comparto la fe expresaron de corazón parte de lo que habían vivido en la Iglesia Nueva Apostólica y al escuchar a cada participante, su historia me removió mucho e incluso me emocioné por lo vivido en algunos casos. En conclusión pudimos vivir una bonita experiencia de fe en grupo y conocer más a fondo a quienes compartimos en la fe»
- «¡Pienso que fue muy positiva! Nos une más, nos acerca, uno aprende de los demás y las charlas nos sirvieron para tener más conocimientos y aprender de otras experiencias, además de plantearnos a futuro cómo conseguir o alcanzar la posibilidad de una comunidad ideal. ¡Todos los aportes de cada uno fue muy positivo y gratificante!»
Una conversación que continúa
La primera ronda fue, entonces, mucho más que una conversación sobre un tema concreto. Fue una oportunidad para descubrir historias, escuchar experiencias y generar nuevos vínculos dentro de la comunidad.
Incluso para uno de los organizadores, participar en el primer encuentro significó un desafío personal, ya que su español todavía es limitado. Sin embargo, asegura que lo disfrutó muchísimo y agradece especialmente la gran asistencia y la respuesta positiva recibida después de esta primera experiencia.
Ahora el proyecto continúa. En breve comenzará el segundo tema de conversación, esta vez en torno al lema del año: “No temas, ¡solo cree!”.
Cada nuevo encuentro será una nueva oportunidad para escuchar y ser escuchados. Porque una comunidad también se construye cuando sus integrantes pueden compartir de dónde vienen, qué han vivido y qué significa para cada uno continuar caminando en la fe.
Quizás ese sea uno de los mayores valores de este espacio: descubrir que detrás de cada integrante hay una historia que merece ser escuchada.
Porque la fe también necesita ser conversada.