Sembrar con fidelidad

04.10.2026

Una fe que persevera, una esperanza que mira hacia el futuro. Fue el mensaje del Apóstol Camenzind durante su visita al Distrito Sureste, el 3 y 4 de septiembre.

La visita del Apóstol Rolf Camenzind a Torrevieja y Murcia dejó una profunda reflexión sobre la confianza en Dios, la perseverancia en la fe y la importancia de mantener una relación viva con nuestro Padre celestial.

La primera etapa de la visita tuvo lugar en la comunidad de Torrevieja, donde se congregaron alrededor de sesenta asistentes. Basándose en las palabras de Salmos 126:5-6: «Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán», invitó a los presentes a reflexionar sobre la espera confiada en las promesas de Dios. Comparó la paciencia mostrada por los fieles con la actitud que los creyentes deben mantener ante el esperado retorno de Jesucristo: una espera activa llena de confianza, oración y fidelidad.

Tomando como ejemplo al pueblo de Israel tras el cautiverio en Babilonia, señaló que, aunque las circunstancias no siempre respondan a nuestras expectativas, los hijos de Dios están llamados a continuar edificando y trabajando en la obra divina. En este contexto, subrayó la responsabilidad de cada creyente de sembrar fe, amor y esperanza, incluso en medio de las pruebas y dificultades.

Asimismo, el Apóstol recordó que Jesucristo conoció el sufrimiento humano y compartió el dolor de quienes le rodeaban, como ocurrió ante la muerte de Lázaro. Por ello, los creyentes pueden confiar plenamente en un Señor que comprende sus luchas y permanece cercano en todo momento. Finalmente, durante la prédica, el ministerio animó a los presentes a mantener la mirada puesta en la gran cosecha de alegría prometida por Dios para el día del retorno de Cristo.

Al día siguiente, la visita continuó en la ciudad de Murcia, donde se reunieron para el Servicio Divino unos cuarenta asistentes. También en esta ocasión participó el coro de Distrito, contribuyendo a crear un ambiente de recogimiento y alabanza.

El hilo conductor para este Servicio Divino fue el texto bíblico de Lucas 12:16-18: «También les refirió una parábola, La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo donde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes». A través de este relato, el Apóstol explicó que el problema no radica en poseer bienes materiales, sino el lugar que estos ocupan en nuestro corazón. Invitó a reconocer que todo cuanto recibimos procede de Dios y a vivir con una actitud constante de gratitud.

Uno de los pensamientos centrales del Servicio Divino fue la importancia de no caminar solos. Ante las dudas, preocupaciones de la vida, los hijos de Dios pueden acudir al Padre Celestial en oración. Asimismo, destacó el valor del acompañamiento fraternal dentro de la comunidad y la importancia de buscar la voluntad de Dios con humildad.

Al reflexionar sobre los graneros del hombre rico, animó a los presentes a examinar que están acumulando en su vida y qué lugar ocupa realmente el Reino de Dios en su corazón. Frente a una actitud centrada únicamente en los bienes materiales, presentó el ejemplo de Jesucristo, caracterizado por compartir, ayudar y actuar con compasión.

La parte final del Servicio Divino estuvo marcada por una reflexión sobre el descanso espiritual. El Apóstol Camenzind recordó que el verdadero descanso se encuentra en la cercanía de Dios y que los Servicios Divinos ofrecen a las almas un espacio donde renovar fuerzas, recuperar la paz interior y experimentar la seguridad que nace de la confianza en Dios.

En ambas ciudades colaboraron ministerios locales y el Obispo Victor Alganza. La visita del Apóstol dejó en las comunidades un mensaje de confianza y esperanza: continuar sembrando con fidelidad, aun en medio de las dificultades; confiar en que Dios dará el crecimiento y encontrar, en la relación con Él, la paz, la fortaleza y la alegría necesarias para seguir adelante.