Lecturas, preparación, entrenar el idioma. Orar y dejarse llevar por el Espíritu Santo. A continuación, un ping-pong de preguntas y respuestas con uno de los traductores de alemán a castellano, que reside en la capital española.
¿Cómo te preparas para traducir un Servicio Divino en vivo?
Hay dos partes a tener en cuenta: la espiritual y la práctica. La primera es la de siempre, con oración, y la intercesión de los hermanos. Luego, cuando haya recibido la palabra bíblica del Servicio Divino (los intérpretes la recibimos unos días antes), leer el capítulo tanto en alemán como en español, para entender mejor el contexto y, sobre todo, para asegurarte de que estás familiarizado con el uso inusual de las palabras (bíblicas).
En cuanto a lo práctico, suelo leer algo en alemán durante las dos semanas previas al Servicio Divino y practico con Servicios Divinos anteriores que están en YouTube.
¿Qué es lo más difícil de escuchar un idioma y traducirlo al mismo tiempo?
Este es precisamente el gran desafío de la interpretación simultánea. Yo pongo el volumen del orador alto para que apenas escuche mi propia voz.
¿Qué herramientas o recursos tienes a disposición durante la traducción?
Cada “idioma” dispone de su propia mesa con un televisor, un headset y una consola de traducción (hay un equipo técnico que se encarga de que todo funcione bien). Además, hay biblias, himnarios, diccionarios y varios escritos establecidos que se deben leer antes o durante el Servicio Divino, como los anuncios oficiales desde el altar o la liturgia.
¿Qué pasa cuando el orador habla muy rápido o utiliza una expresión que no conoces?
La rapidez del orador es otro desafío. Cuando va demasiado rápido, entonces no es posible traducirlo todo, habrá que resumir y captar la esencia.
No conocer expresiones es aún peor, ahí te tiene que guiar el Espíritu Santo. Muchas veces, un poco más tarde te das cuenta por “donde van los tiros”, porque has recibido más contexto.
¿Qué es lo que más valoras de poder traducir para quienes escuchan el Servicio Divino en español?
Lo agradecidos que están por hacer el esfuerzo. Hay muchos hermanos que no entienden nada de alemán, si salen contentos del Servicio Divino porque les ha llegado el mensaje principal, entonces yo también estoy satisfecho. La interpretación nunca es perfecta, siempre hay margen de mejora.
Una curiosidad extra: ¿desde dónde se realiza la tarea?
A excepción del intérprete que traduce desde el altar, los intérpretes de las lenguas europeas se desplazan a Neu-Isenburg, a las afueras de Fráncfort del Meno. Allí, en un complejo de oficinas, se encuentra la editorial "Bischoff Verlag", que es propiedad de la Iglesia y que se encarga de publicar todo tipo de material impreso. Durante los Servicios Divinos transmitidos, también es el centro neurálgico en lo que respecta a la tecnología.