El domingo 10 de mayo de 2026 tuvo lugar un Servicio Divino con Bautismo en la comunidad de Málaga, basado en el pasaje bíblico de Filipenses 3:13-14: «Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.»
El Dirigente de la Comunidad recordó que los creyentes nos encontramos en la carrera de la fe, una carrera en la que todos podemos alcanzar la meta gracias a la gracia y ayuda de Dios. Asimismo, destacó la importancia de la humildad, reconociendo que Dios no llama al ser humano por sus propios méritos, sino por gracia.
Durante el Servicio Divino se explicó que el desarrollo en la naturaleza de Jesucristo es un proceso vivo, impulsado por el Espíritu Santo, que requiere perseverancia y disposición constante. Para ello, se señalaron algunos fundamentos esenciales: el renacimiento de agua y Espíritu, la participación regular de la Santa Cena y una vida conforme al Evangelio.
También se puso de relieve la necesidad de dejar atrás aquello que puede apartar al creyente del camino hacia la salvación, como la idea de alcanzar la redención únicamente por el esfuerzo humano. En este contexto, se recordó que Jesucristo es el único camino hacia el reino de Dios y que, por la gracia divina, el perdón de los pecados trae consuelo y esperanza renovada.
Tomando como ejemplo la imagen de una carrera deportiva, se exhortó a los presentes a permanecer enfocados en la meta de la fe y no dejarse desviar por las dificultades o distracciones de la vida cotidiana.
Al finalizar el Servicio Divino, una niña pequeña recibió el Santo Bautismo con agua. Como recuerdo de este acontecimiento especial, se le obsequió una Biblia infantil ilustrada.