El domingo por la tarde se pudo vivir un momento especial donde las comunidades de Vallada y Valencia colaboraron para crear un hermoso encuentro uniendo los coros de las dos comunidades que, con la colaboración de la orquesta, prepararon varios himnos de alabanza a Dios
Como base para el Servicio Divino el Obispo empleó una palabra de Juan: «Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará» (Juan 12:26).
Preguntó el Obispo: "¿Dónde estaba Jesús? En el templo. Y ¿dónde lo encontramos? También en el templo".
Durante la prédica, el ministerio habló sobre cómo servía Jesús, con amor en sus obras. Asimismo, tenemos que servir con amor a la comunidad. Destacó además la tarea de amor de los fieles que se esforzaron por acercarse ese día y llevar alegría a la comunidad.
Jesús estaba cansado, se paró a descansar en el pozo de Jacob, y allí estaba la mujer samaritana. A pesar de estar cansado habló con ella y fue una alegría para ella y los que vivían en la ciudad. Nosotros también podemos acercarnos a los que nos rodean y no tener prejuicios dando a conocer a Dios.
Otro servicio de amor son las oraciones, orando por los demás ayudamos. También agradecemos juntos.
Así, donde Él esté, estaremos junto a Él: nuestra esperanza es estar en su gloria. El camino a la salvación pasa por Vallada y por cada comunidad.
Colaboraron en el altar el Anciano de Distrito, un Pastor y un Diácono de la comunidad de Valencia, reforzando la prédica del Obispo.
Al terminar, la comunidad de Vallada preparó una merienda para estar un rato de comunión junto a los fieles de Valencia.