Cuando surgen las dudas, la fe abre un camino de confianza

27.09.2026

El Apóstol de Distrito, Thomas Deubel, visitó el Distrito Sur y celebró un Servicio Divino en Málaga centrado en la fe, las dudas y la confianza en Dios: las dudas pueden formar parte del camino de la fe y no deben ser motivo de temor o vergüenza. La jornada concluyó con un concierto del Coro Estable del Distrito Sur y del grupo instrumental que participó en las Jornadas Instrumentales de España.

El domingo 27 de septiembre tuvo lugar en el Hotel NH Málaga un Servicio Divino con la visita del Apóstol de Distrito, Thomas Deubel. Miembros e invitados de diferentes comunidades del Distrito Sur se reunieron para compartir una jornada centrada en la fe, las dudas y la confianza en Dios.

Desde el comienzo, el Apóstol de Distrito agradeció a los presentes el esfuerzo realizado para participar en la jornada: «Tenemos una maravillosa fe y una meta en común».

Las dudas también forman parte del camino de la fe

Uno de los temas centrales del Servicio Divino fue la relación entre la fe y las dudas. El Apóstol de Distrito explicó que creer no significa necesariamente vivir sin incertidumbres: «La fe a veces está acompañada de dudas, y esto no es una catástrofe, no es una vergüenza».

Ante las dudas, animó a no ocultarlas, sino a expresarlas ante Dios: «Si tienes una duda, habla con el buen Dios, explícale cómo eres». También recordó que los propios discípulos necesitaron tiempo para aprender a creer y confiar en Jesús.

Dar más peso a lo que no se ve

A través de diferentes relatos de los Evangelios, el ministerio explicó cómo puede desarrollarse la confianza incluso en situaciones de preocupación.

Al recordar el relato de Jairo, cuya hija estaba gravemente enferma, destacó las palabras de Jesús: «No temas, cree solamente». En este contexto afirmó: «Lo importante es darle más peso a lo que no se ve que a lo que se ve». También recordó la promesa de Jesús a sus discípulos después de la resurrección: «Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo».

Aprender a confiar también en tiempos difíciles

La segunda imagen presentada fue la de los discípulos en la barca después de la alimentación de los cinco mil. Aunque habían vivido previamente un milagro, tuvieron que enfrentarse al viento en contra y a la incertidumbre.

El Apóstol de Distrito relacionó ese «viento en contra» con situaciones como la crítica o las dificultades que pueden surgir en una comunidad. Recordó que Jesús veía a los discípulos desde lejos y finalmente se acercó a ellos.

Al subir a la barca, Jesús les dijo: «Estad tranquilos, yo estoy aquí». El mensaje invitó así a aprender a confiar y a no dejarse dominar por el miedo.

Orientarse antes de que llegue la «niebla»

El Obispo Víctor Alganza retomó el tema de las dudas mediante la imagen de la niebla. Explicó que estas pueden introducirse poco a poco en nuestros pensamientos, como cuando se entra progresivamente en una zona de niebla al conducir.

En lugar de esperar a que la situación se vuelva completamente confusa, propuso buscar orientación desde el principio y afrontar cada circunstancia desde la perspectiva de Jesús: «Quiero mirar esta situación, al otro, a esto y aquello, con tus ojos, Señor Jesús».

«Tener dudas es normal»

El Apóstol Rolf Camenzind subrayó que las dudas no deben convertirse en motivo de temor. Frente a la idea de que «no puedes tener dudas», afirmó: «Tener dudas es normal».

La cuestión, señaló, no es únicamente reconocer que existen dudas, sino preguntarse qué hacer cuando aparecen. La oración puede ayudar, aunque no necesariamente haga desaparecer de inmediato todas las preguntas.

«No tenemos que asustarnos», afirmó. Las dudas pueden surgir incluso después de haber vivido experiencias de fe. Frente a ello, invitó a permanecer en el camino y confiar aun cuando no siempre se comprenda el sentido de una situación.

La Santa Cena: comunión, confianza y esperanza

En la parte final del Servicio Divino, el Apóstol de Distrito relacionó el tema de la fe y de aquello que no se ve con la celebración de la Santa Cena.

Al reflexionar sobre el significado del pan y el vino, explicó: «Tenemos con este pan parte en la vida de Jesucristo», relacionándolo con la vida eterna, el sacrificio, la gracia y el perdón.

La Santa Cena fue presentada como un momento de especial cercanía con Dios y de fortalecimiento de la confianza: «Dios está aquí. Y en la Santa Cena realmente está muy, muy, muy cerca». Asimismo, destacó la esperanza expresada en la invitación a la Santa Cena para los difuntos: «Cada uno tiene allí un lugar».

El grupo instrumental interpretó una pieza musical como preparación para la Santa Cena, y un pequeño coro enmarcó el momento de la Santa Cena para las almas que ya han partido.

El Servicio Divino concluyó con una invitación a recibir el cuerpo y la sangre de Jesucristo como fuente de paz, fuerza, salvación y unión con Dios.

Después del Servicio Divino, la jornada continuó con un concierto del Coro Estable del Distrito Sur y de un grupo instrumental creado especialmente para la ocasión, que había participado ese fin de semana de las Jornadas Instrimentales de España. El encuentro concluyó alrededor de las 14:30 horas con la interpretación conjunta del himno «El Señor es mi luz».